01 / Aerotermia

La energía del aire.
El bienestar de casa.

Una bomba de calor, muchas decisiones que importan. Te ayudamos a entender cómo puede encajar la aerotermia en tu vivienda.

Valorar mi vivienda
Unidad exterior de aerotermia junto a una vivienda con jardín
El sistema al servicio de la vivienda.

Una visión de conjunto

Mucho más
que un equipo.

La aerotermia utiliza una bomba de calor para aprovechar la energía del aire exterior. Su configuración puede dar respuesta a la calefacción y al agua caliente de la vivienda; la posibilidad de refrigerar depende del sistema elegido.

Para decidir si tiene sentido en tu casa hay que mirar también lo que acompaña al equipo: el aislamiento, los emisores, la regulación y el espacio disponible.

Ver cómo estudiamos una instalación

La instalación, dibujada

Una fuente.
Distintos destinos.

Generar calor, llevarlo a las habitaciones y preparar el agua caliente son funciones diferentes. Se proyectan juntas.

En el exterior

Bomba de calor

El punto de partida. Su potencia y ubicación se estudian para la vivienda.

Hacia las estancias

Calefacción

Suelo radiante, radiadores compatibles u otros emisores: cada uno condiciona la temperatura de trabajo.

Ver la distribución por el suelo
Para el uso diario

Agua caliente

La acumulación y el espacio que necesita se definen según los hábitos de la casa.

¿Y en verano? La refrigeración requiere equipos y emisores compatibles, una regulación adecuada y valorar el control de la humedad.

Tres comprobaciones antes de elegir equipo

La envolvente
Aislamiento, ventanas, orientación y superficie: las condiciones de la vivienda marcan la demanda.
Los espacios técnicos
Unidad exterior, acumulación interior, conexiones y accesos. La instalación también ocupa lugar.
Lo que ya existe
Los emisores y tuberías que se conservan deben ser compatibles con la nueva solución.
Interior de una vivienda con pavimento continuo y climatización integrada

Una combinación que merece estudiarse

Aerotermia
y suelo radiante.

La generación y la distribución del calor se diseñan juntas. Cuando la vivienda lo permite, el suelo radiante puede formar parte de la solución.

En una reforma conviene revisar la altura disponible, el pavimento y las fases de obra antes de decidir.

Conocer el suelo radiante

Antes de dar el paso

Preguntas
con sentido.

¿Puedo mantener mis radiadores?

Depende de sus características, de la demanda de la vivienda y de la temperatura de trabajo necesaria. Hay que comprobar el conjunto antes de confirmar su compatibilidad.

¿Es necesario reformar toda la casa?

El alcance depende de la instalación existente y de la solución elegida. Sustituir la generación de calor y renovar la distribución son actuaciones diferentes que conviene valorar por separado.

¿Dónde se coloca la unidad exterior?

La ubicación se estudia según el espacio disponible, las condiciones del fabricante, el acceso y la normativa aplicable. También deben considerarse las condiciones de la comunidad, cuando corresponda.

¿Cómo se decide el presupuesto?

A partir del equipo, los emisores, las conexiones, el agua caliente y las adaptaciones necesarias. La propuesta debe dejar claras las partidas incluidas y los trabajos que quedan fuera.